Brooke Shields actriz

La actriz confiesa haberse disociado de su cuerpo por «sobrevivir y salir» aunque por mucho tiempo se culpó a sí misma

Por Cristina A. Vargas V.

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Se viralizan fragmentos del documental “Pretty Baby” de Brooke Shields donde comparte episodios muy dramáticos de su vida de frente a su larga trayectoria como actriz. 

La actriz de 60 años revela que cuando tenía 20 años fue víctima de abuso sexual por parte de un importante ejecutivo de Hollywood. “Me congelé, me dejé llevar, tenía miedo, quería sobrevivir y salir de allí”. 

“Es la primera vez que hablo sobre lo que me ocurrió: Escuché que se estaba rodando una película y que me estaban considerando, fue la primera vez que alguien expresaba interés desde mi salida de la universidad, cené con una persona y pensé que era una reunión de trabajo, ya había conocido a esta persona antes y él siempre había sido amable conmigo, pero el comportamiento de esa persona empezó a cambiar, y yo a pensar.. ¡oh! el no decía nada sobre la película, nada sobre mi posible participación o cosas así,  pensé.. “no entiendo qué pasó».

Así que dije, “tengo que pedir un taxi”, me dijo – “Ven conmigo al hotel y llamaré un taxi”. 

Fuí a la habitación del hotel y desapareció por un rato, no quería usar el teléfono porque no era mío, no quería sentarme porque no sabía si no me iba a quedar, así que usé los binoculares y miré por allí a unos jugadores de voleibol y luego se abrió la puerta, esta persona salió desnuda, tengo los binoculares así que, pienso: ¡demonios! bajé los binoculares y él estaba frente a mí… Fue como en las luchas, era como estar luchando, no quería hacerlo. 

Tenía miedo de terminar ahorcada o algo así, no sabía qué hacer, me estaba imaginando la escena en mi cabeza, ya sabes, tratar de huir, te jalan y te dan una paliza. 

Y yo, estaba… “No, no, no”. 

Así que no me resistí tanto, no lo hice, me quedé paralizada, pensaba que mi “no” debía haber sido suficiente y solo pensé: “No mueras aquí, sal viva y vete”. 

Y, simplemente cerré todo, 

Dios sabe que sé como disociarme de mi cuerpo, había practicado como hacerlo… Y lo siguiente que  recuerdo es que se abrió la puerta y la persona me dice: “Bueno, nos vemos”, sin ropa. Y yo estaba como… 

Me fui, bajé por el ascensor y tomé un taxi y lloré todo el camino al departamento de un amigo. 

Fui con Gavin se lo conté y me dijo: “Eso es violación” y dije:  “No estoy dispuesta a creer eso”. 

Creí haber dejado un mensaje y así es como fue recibido, había bebido vino en la cena y yo.. ya sabes, subí al dormitorio, era muy confiada. 

Escribí una carta, “Se destruyó una gran confianza que tenía”. 

¿Cómo te atreves?, sabes, Soy mejor que eso, en realidad “soy mejor que tú”. 

Así es como afronté las cosas, quería borrar todo de mi cabeza y de mi cuerpo y simplemente seguir mi camino. El sistema nunca me ayudó, así que tuve que volverme fuerte por mi cuenta.

Brooke Shields tenía 20 años cuando vivió esta delicada experiencia, sin nombrar al agresor solo lo describe como un “insider de la industria”.  

“Pretty Baby” el documental sobre Brooke Shields es un manifiesto de otras experiencias amargas para la actriz, su madre permitió que la actriz fuera sexualizada por la industria desde pequeña, de acuerdo a los estándares normalizados en su generación juvenil. 

En 2014 la actriz que surgió a la fama con la película “La Laguna Azul”, escribe un libro titulado “There Was a Little Girl: The Real Story of my Mother and Me” en este, Shields comparte tristes anécdotas en las que no incluye la violación. 

En su libro más reciente “Brooke Shields Is Not Allowed to Get Old” publicado en 2025, la actriz aborda temas de envejecimiento y experiencias invasivas, como el de una “cirugía no consentida” que ella compara con una violación metafórica por el aprovechamiento de un cirujano plástico quien le realiza una reconstrucción de labios vaginales durante un procedimiento quirúrgico por un problema de salud que le aquejaba. 

En diversas entrevistas además de su libro, Shields revela que durante un procedimiento ginecológico le “realizaron un rejuvenecimiento vaginal” sin su consentimiento, ella lo describe como un tipo de violación: 

Brooke sufría desde la adolescencia de molestias físicas como “roces” y sangrado por el tamaño de sus labios vaginales.

Su ginecóloga le recomendó una labioplastia que aliviaría esos problemas de salud e incomodidad, ella aceptó y se sometió a la cirugía con un cirujano plástico de Beverly Hills. 

Después de la operación durante una revisión post operatoria, el cirujano le dijo orgullosamente que le “había regalado un bono” “un  twofer” (dos por uno), además de la reducción de labios, durante el procedimiento le realizó un rejuvenecimiento vaginal: que implica estrechar la vagina, pero de esto no pidió consentimiento. 

Brooke Shields manifiesta sentirse invadida, molesta por algo que no consintió. En el libro agrega reflexiones sobre el “edadismo” la presión sobre las mujeres para mantenerse jóvenes, esto lo relaciona con la reconstrucción vaginal que le hizo el médico que orgulloso se lo manifestó como un obsequio por cuestiones estéticas y sexuales, pero Shields agrega que fue una alteración íntima mientras estaba inconsciente y que además es “irreversible”. 

La actriz decidió no realizar demandas ya que no se sentía con fuerza para hacer escándalo público por que no quería que su intimidad volviera a estar en los tabloides, así que prefirió incluirlo en uno de sus libros para crear conciencia de la importancia de que las mujeres se defiendan y cuestionen procedimientos innecesarios. 

Por Cristina A Vargas V.

Escritora Creativa con 20 años de experiencia como radio host lic. no 13477-A, estudié escritura en el Claustro de Sor Juana Inés de la Cruz en Ciudad de México, en las redes soy Analizadora de contenido y Creador digital.

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