El Einsatzgruppen los Asesinos del Holocausto

El caso de Bárbara Brix es una inquietante historia de la vida real que muestra como una persona fuera de su entorno familiar puede despiadadamente ser un verdugo, un asesino incorporado a uno de los más temidos grupos de exterminio a los judíos durante el Holocausto.
Las unidades móviles o grupos de exterminio del Holocausto eran equipos alemanes cuya tarea era simplemente encontrar gente para aniquilar, su papel en el asesinato de los judíos fue determinante el la historia durante La Segunda Guerra Mundial.
Bárbara Brix es una mujer alemana de 84 años que se jubiló en 2006, a partir de esa fecha dedicó su tiempo a investigar todo lo relacionado a su padre, el misterio que tenía que resolver estaba enfocado a los oscuros secretos que tuvo su familia desde que ella nació en 1941 y hasta que cumplió 6 años, tres años antes su madre huyó con ella, sus hermanos pequeños y sus abuelos ante el avance del ejército soviético, llegando al oeste de Alemania Bárbara y sus hermanos se reencontraron con su padre herido al frente de Normandía, lo encontraron amputado de las piernas postrado en una silla de ruedas.
Los Brix tienen momentos memorables con su progenitor Peter Kroger en especial Bárbara que posee recuerdos de un padre que le inculcaba la lectura, pero existían dudas que poco a poco se fueron resolviendo aunque con resultados sorprendentes.
Bárbara posee muy poco material, durante su intervención en la inauguración del monumento a los deportados y resistentes españoles en el Campo Neuengamme, muestra una foto de su padre para narrar sus ya encontrados sentimientos
«Ahora ya me atreveo a decir que mi padre fue un ejecutor nazi, pero aún choca con la imagen que yo guardo».

La imagen que Bárbara guarda proviene de muchas conversaciones como las que cualquier padre amoroso puede tener con su hija la mayor, Kroger dedicaba su tiempo a inculcarle la lectura, conocimiento de la historia, con libros intensos y teóricos como ella lo menciona, através de literatura y el amor por las artes, afirma que lo admiraba mucho.
«Para mí era un médico que había transmitido realmente su gusto por la historia
y me había enseñado a leer material realmente intenso acerca de las cuestiones espirituales juntos leíamos Tolstoy, Dickens e inclusive temas de gran espiritualidad.
Para Bárbara su padre era su mentor espiritual, ella sabía que el había participado en la guerra, que era médico de La Segunda Guerra Mundial pero no tenía idea del por qué había perdido las piernas.
«En una o dos ocasiones le quise preguntar a él o a mi madre, ¿qué había sucedido? inclusive tajantemente papá ¿dónde perdiste las piernas? el silencio siempre fue de ambos lados tanto de mi madre como de mi padre» y nosotros los hijos pues al final de cuentas también guardábamos un hermético silencio porque no queríamos ahondar en el profundo daño emocional de una persona que ya de por sí había perdido parte importante de su cuerpo.
«Al final de cuentas lo que nunca me imaginé es que hurgando después de la muerte de mi padre encontraría una historia que no pude creer, la historia sorprendente que lo describe como miembro de un grupo sádico, aniquilador en el que el figuraba con un importante cargo»
Mi padre Peter Kroger había pertenecido a una agrupación que se llamaba Einsatzgruppen «Los Verdugos del Holocausto». Así es, mi papá había perdido sus piernas en la guerra, pero participando como todo un verdugo en el grupo más criminal durante La Segunda Guerra Mundial.
Yo tenía seis años cuando conocí a mi padre, a su regreso él ya había perdido sus piernas, había recorrido bastantes ciudades cuando ya había terminado inclusive la guerra.
Bárbara Brix se jubila para investigar a su padre Piter Kroger
Gracias a su padre, Bárbara estudió literatura y se dedicó al magisterio, luego de jubilarse comienza un proceso de investigación sobre lo que le asechó durante toda su vida, hurgando en el pasado, buscando en los datos de gobierno información acerca del médico Peter Kroger
Pronto habría de encontrar lo que tanto buscaba, Bárbara creía que su padre había perdido las piernas por militar en la guerra, pero no imaginaba como había sucedido, creyó que había trabajado como médico alejado del Wehrmacht (Fuerzas armadas alemanas).
Peter Kroger falleció en 1980, luego de su muerte Bárbara confirma que el Wehrmacht lo había reclutado.
«Antes de jubilarme en el 2006 y lo digo con tristeza un amigo historiador realizaba investigaciones sobre el nazismo de los países bálticos, después de encontrarme con este amigo historiador y después de estar hurgando, mi amigo me hace la pregunta que jamás hubiera esperado escuchar, – Bárbara ¿sabías que tu padre era miembro de los Einsatzgruppen? No, no lo sabía por supuesto que no.
Bárbara entra en shock, «Sólo conozco fragmentos del camino seguido por mi padre»
Peter Kroger fue originario de una minoría alemania de Letonia, se había adherido en 1933 a los 21 años al partido nacional socialista que había fundado el tío de Brix un nazi que realmente había sido convencido, de esos que matan como todos ellos,
un hombre consciente de entrar a una batalla que no iba a terminar bien, de matar, de apoderarse de niños, de jóvenes, de mujeres, de gente indefensa, ese era el grupo al que había pertenecido el tío Brix y el mismo Peter Krower.
Bárbara comenta que a su regreso de la guerra, y quedar lisiado en Normandía, Francia supe que luchó muchas veces por poderse reunir con su familia, con mi madre y con mis hermanos.
Peter Kroger fue un hombre empoderado de ideologías pero con un secreto que tenía que cargar para poderle darle paz a los suyos.
Los Juicios de Nuremberg, miles en el banquillo, otros liberados
Los Juicios de crímenes de guerra, llamados «Juicios de Nuremberg» se celebraron hace 76 años, se realizaron entre noviembre de 1945 y abril de 1949, el primero inició con el Tribunal Militar Internacional conformado por jueces de los países aliados, estos fueron la manifestación más emblemática de la desnazificación, fue ahí cuando los nazis realmente ya no tuvieron valor, fueron miles de criminales de guerra sentados en un banquillo de la justicia, sin embargo a algunos otros los dejaron en paz, en una Alemania donde la amenaza soviética eclipsó de alguna manera a los crímenes nazis.
Es ahí donde entra la coherencia de la historia del papá de Bárbara porque él no entró a ese banquillo de criminales, tal vez por su problema de falta de piernas. Kroger fue simplemente interrogado en varias ocasiones en los años 60 como testigo, pero jamás fue acusado de nada, al menos eso le comentó a Bárbara su amigo investigador e historiador que dedicó muchas horas a hurgar en las fotografías sobre la historia de Peter Kroger.
En la antesala de la investigación del padre de Bárbara, habían órdenes en los documentos recabados a lo largo de los años sobre un doctor Kroger, un certificado que sí pertenecía al sector salud con un sello del águila con una cruz gamada y un certificado de desnazificación que le permitió a Peter seguir ejerciendo una actividad profesional, claro como médico, en esa foto su padre posa con uniforme del sector salud de la agrupación a la que pertenecía, los comandos de la muerte es decir, los nazis de los que fue miembro en esa agrupación.
Los Einsatzgruppen fueron desplegados siguiendo la estela de las tropas alemanas que participaron en la invasión del inmenso territorio soviético, fueron cuatro agrupaciones de intervención pertenecientes a los Einsatzgruppen que eliminaron a más de 1.5 millones de judíos incluso antes de la construcción de campos del exterminio de Polonia, campos de exterminio nazi en donde sufrían hombres ancianos, madres, niños, jóvenes y bebés.
Los primeros pogromos realizados por aliados bálticos ucranianos enmarcados por las RSS realizaron muchas ejecuciones, así es como lo marca la historia por las balas de los hombres de los nazis, murieron mujeres, niños inhumados en gigantescas fosas obviamente utilizando también camiones con gas, así era como se creaba este exterminio.
Por su propia vocación Bárbara Brix, ha tratado de reconstruir el recorrido genocida que corresponde a la agrupación en donde estuvo su padre Peter Kroger, tratando siempre de descubrir si este participó en grandes atrocidades o si sí realmente había sido solamente médico.
«Yo tenía que estar al corriente de las persecuciones pero no podía imaginarme si mi padre había sido simplemente un médico o hubiera podido asistir siquiera a una ejecución o tal vez a miles, sin embargo hace poco un periodista holandés que investigaba sobre uno de los arquitectos de la eliminación de los judíos en europa, reveló un aspecto que no había sido agregado por el historiador.
Sacó de su carpeta un documento en inglés entonces, veo el nombre completo de mi padre»
Se trataba el testimonio del comandante del Comando 5 del Einsatzgruppen «C», porque te mencionaba que eran cuatro agrupaciones, en esta el cuenta la primera gran ejecución en el Kiev, el comandante asegura que trató de negarse lo que no fue posible, por lo que dijo que había convocado al médico es decir, a mi padre para asegurarse de que todo se llevaría a cabo de manera higiénica y regular.
En términos generales su padre había participado en la ejecución en Kiev, Bárbara espantada tuvo así la prueba que confirmaba que su padre había asistido al menos a una ejecución, actualmente Bárbara sabe también que su padre estuvo presente durante la matanza en Babi Yar (un barranco a las afueras de Kiev), donde más de 33.000 judíos fueron ejecutados, murieron entre el 29 y 30 de septiembre de 1941 pero desafortunadamente eso queda en la imaginación de Bárbara porque después de que ocurrió la matanza de Babi Yar, Peter Kroger obtuvo un permiso para poderse alejar de todo eso y estar unos días en casa solo para conocer a su hija Bárbara y estar en familia,
Bárbara Brix es ahora una de las mujeres más conocidas en la Asociación Franco-Alemana y además correlacionada con la historia que alude de alguna forma la crueldad del Holocausto vivió su padre, la peor matanza de la historia comandado por el más importante villano de todos los tiempos Adolfo Hitler.
Bárbara Brix guarda lo positivo que le dejó su padre, lo que le puede dar un hombre a su hija y de lo que ella pudo vivir. Kroger por su parte en un mundo lleno de sangre y mentiras pero ella y sus hermanos compartían una realidad diferente que quedó como legado.