Se veía venir, la reapertura del Estadio Azteca “Banorte” fue un caos
Critican a México como sede del fútbol para el mundial 2026
La reinauguración del “Estadio Banorte” el 28 de marzo de 2026, en el partido amistoso “México vs Portugal” que concluyó (0-0), se convirtió en una mala experiencia. Lo que debía ser una gran fiesta rumbo al Mundial 2026 terminó opacado por tragedia, decepción y un caos organizativo evidente.
La ausencia de Cristiano Ronaldo por una lesión que fue notificada a los aficionados pocos días previos al tan esperado amistoso, provocó gran decepción, caída drástica en el costo de los boletos, reventa caótica y fraudes, generando enfado.
A partir de allí, vinieron otros puntos clave que dieron motivo a severas críticas por falta de seguridad y de logística
1. Tragedia con aficionado
Un joven de 26 años identificado como Adrián Gómez Vázquez en aparente estado de ebriedad, intentó bajar más rápido al nivel inferior del segundo al primer nivel saltando por la parte externa (cerca del túnel 52) en lugar de usar las escaleras o rampas. Cayó desde una altura de 14 metros, falleció pese a la atención médica inmediata. El hecho generó duras críticas a los protocolos de seguridad y control de alcohol.
2. Mala organización y falta de facilidades del Gobierno de la CDMX
El operativo de seguridad tipo FIFA incluyó cierres viales masivos desde temprano. No hubo estacionamiento para el público general y el transporte público resultó insuficiente. Miles de personas tuvieron que caminar largas distancias, por ejemplo <<desde Insurgentes hasta Tlalpan>> o rodeando el estadio por Periférico y Calzada del Hueso, bajo tráfico infernal y con pocas alternativas reales de movilidad. El Gobierno de la CDMX no dio las facilidades prometidas.
3. Retrasos masivos en los accesos
A los 15 minutos del partido todavía había filas enormes afuera del estadio. Las revisiones lentas en torniquetes y escáneres impidieron que miles de aficionados entraran a tiempo, perdiéndose el calentamiento y los primeros minutos del juego.
4. Ambiente dentro del estadio y censura
Se escuchó el tradicional grito “¡ehhh… “puto**!” dirigido al portero rival, pero la transmisión televisiva lo censuró o distorsionó en varios momentos. Dentro, hubo quejas por asientos con mala visibilidad y zonas aún incompletas.
5. Desempeño deportivo
El Tri de Javier Aguirre ofreció un partido plano, sin ideas y con pocas llegadas. La cara de Emilio Azcárraga lo decía todo: un gesto de preocupación y disgusto que reflejaba el fracaso de la noche.
Ya se esperaba una reinauguración que dejó serias dudas sobre si el estadio y la organización están realmente listos para el Mundial 2026. Una tragedia evitable, ausencia estelar, caos logístico y un partido sin emociones convirtieron la esperada “reapertura” en un evento opacado por el desastre.

