Cristina Vargas - Noticias Actualizadas

Toloache, agua de calzón y hasta veneno para atrapar o mantener la «llama del amor»

Mujeres de antaño usaban un método extremo para evitar la infidelidad de sus esposos

Por: Cristina A. Vargas V.

La infidelidad ha sido una tendencia que se viene arrastrando desde tiempos ancestrales hasta esta era y en todo momento generando graves conflictos, sobre todo en países occidentales. En la época medieval, las mujeres buscaban recursos extremos para evitarla. Hoy en día, los problemas de parejas por engaño e infidelidad no solo es cuestión de matrimonios entre marido y mujer, es también un conflicto de diversidad, un riesgo físico, económico y moral que no contempla género.

Durante décadas las mujeres han buscado ciertos recursos como darle a sus parejas el «toloache» una bebida ancestral mexicana originaria del toloatzín (en nahuatl significa «cabeza inclinada»), o la llamada «agua de calzón» proveniente del folclore esotérico que aunque ha tomado fuerza en América latina, según estudiosos del propio esoterismo se dice que que la fórmula pudiera estar incluida en los papiros egipcios del Siglo III D.C.

«El Toloache»

El Toloache es una planta mexicana con varias especies, en algunos mercados es conocida como «la hierba del diablo» contine una mezcla de alcaloides tropanos, sustancias químicas potentes como: Escopolamina que afecta el sistema nervioso central, en dosis elevadas puede causar desorientación y pérdida de memoria. Atropina que produce sequedad en la boca, acelera el ritmo cardiaco y dilatación de pupilas y Hiosciamina que mezclado con las otras sustancias, provoca alucinaciones y delirios. Para el «amarre» suelen administrarlo como té o infusión. Es importante crear conciencia de que por las sustancias combinadas puede ser «letal»

«Agua de Calzón»

El agua de calzón, es todo un ritual que lleva una preparación llena de superstición y magia popular, muy lejos de pensar en una preparación gastronómica o de cocina aunque su nombre se pueda relacionar.

Sus cuatro elementos básicos incluyen :

  • Una prenda íntima – la prenda o calzón debió ser usada recientemente (conservando su esencia) por quien realiza el hechizo,
  • La infusión – Se hierve un litro de agua, en su punto de ebullición se coloca la prenda.
  • Endulzamiento – Las personas que ejecutan el hechizo sulen colocar miel, canela o azúcar morena.
  • Servicio – El agua se mezcla en una bebida predominante de sabor intenso como café o chocolate, algo con lo que no se perciba ningún otro sabor. :/

Aunque el muchos de los casos estas son prácticas ocultas, se sabe que mucha gente opta por practicarlas, no como ritual de brujería, pero sí con la finalidad de atrapar a a sus amados (el amarre) o no perder a su pareja.

Sin embargo estas horrendas prácticas que tienen con riesgos macabros, no son exclusivas. En la historia universal ya se tienen datos de este tipo de actos y existen leyendas que relacionan la ingesta de veneno en hombres que depués de trabajar tenían que regresar pronto a casa donde sus esposas los esperaban con el antídoto para el veneno que les habían propinado antes de salir de casa.

En una pequeña ciudad de la Francia medieval, las mujeres fueron capaces de dar a sus maridos dosis pequeñas de un veneno lento y controlado cada mañana, mezclado en el desayuno. El objetivo era siniestro y brillante a la vez: evitar infidelidades y garantizar que regresaran a casa todas las noches.

Según esta leyenda universal, los maridos no sabían absolutamente nada; creían que sus malestares repentinos —náuseas, dolores de cabeza, fatiga extrema o depresión— eran casuales. Al llegar a casa, la esposa les ofrecía “el remedio” (el antídoto) en la cena y, en cuestión de minutos, se sentían milagrosamente recuperados.

De esta forma, los hombres terminaban asociando inconscientemente el sufrimiento con estar lejos del hogar y de su esposa, convirtiéndose en maridos ejemplares que preferían regresar temprano. Un control invisible que desafiaba a la época.

Esta historia, que combina ingenio, psicología oscura y un toque de venganza femenina, ha cautivado a millones en redes sociales.

Historiadores la catalogan como un mito moderno sin pruebas documentales, su poder radica en cómo refleja las dinámicas de poder en una sociedad donde las mujeres tenían pocas herramientas. Lo que SÍ es real: Pociones y amarres de amor en México y América Latina.

Testimonios reales y cómo los consiguen

Estos no son solo mitos. Uno de los testimonios más mencionados y citados proviene del investigador Robert Bye, del Instituto de Biología de la UNAM. Relató el caso de una señora a quien su empleada doméstica le dio toloache en el atole durante casi dos meses. Su esposo (médico) notaba comportamientos extraños en casa que desaparecían cuando salían de viaje. Al descubrir las hierbas en la habitación de la empleada, confirmaron el envenenamiento. Bye menciona conocer alrededor de 10 casos con efectos permanentes por dosis mayores.

En redes y reportajes circulan más relatos: personas que sufrieron delirios, convulsiones, hospitalizaciones o daños neurológicos irreversibles después de consumir toloache.


El lugar más famoso y mencionado en todo México es el Mercado de Sonora en la Ciudad de México Ahí se vende fresco, seco, en gotas, polvos o mezclas “para enamorar”, aunque los vendedores suelen advertir sobre sus riesgos.

¿Es por amor? lo que genera daños neurológicos, físicos o letales y se administra a escondidas

El deseo de control en el amor ha existido en todas las épocas y culturas. Hoy, esta historia sigue generando debates: ¿empoderamiento femenino o acto de crueldad? Lo que nadie discute es su impacto. Millones la comparten porque toca un miedo ancestral: que alguien a quien amas tenga el poder de enfermarte… o curarte, con solo una cucharada. Advertencia importante: El toloache es altamente tóxico. Su uso puede causar daños graves, irreversibles o incluso la muerte. No se recomienda bajo ninguna circunstancia.

Cristina A Vargas V.

Radio host con mas de 20 años de experiencia en radiodifusoras, conductora y creadora de contenido digital. Escritora creativa por el Claustro de Sor Juana Inés de la Cruz de Ciudad de México.

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