La predicción de Elon Musk, Jiang Xueqin, Ryuho Okawa y André Barbault al mismo rumbo
Cuando un empresario, un historiador, un líder espiritual y un astrólogo predicen lo mismo
Visionarios del el futuro, uno de estos en materia espiritual Ryuho Okawa, Jiang Xueqin «el Nostradamus chino», el astrólogo Barbault, llevan al mundo a una misma dirección, ahora en su lógica Espacio y tecnología el magnate Elon Musk dá sus predicciones para el futuro próximo, todos coinciden.
Por Cristina A. Vargas V.
En un momento en que el mundo discute el impacto de la inteligencia artificial, las guerras y los cambios de poder global, tres figuras han captado la atención por sus pronósticos. El primero es Elon Musk el hombre más rico del mundo, quien en una entrevista reciente con The Economist lanzó una de las afirmaciones más llamativas sobre el futuro de la economía. Los otros dos son el profesor Jiang Xueqin, conocido como el “Nostradamus chino”, y el líder espiritual japonés Ryuho Okawa. A continuación se reúnen las predicciones más conocidas de cada uno.
Las predicciones de Elon Musk (entrevista con The Economist, julio 2026)
En una entrevista realizada en la Gigafactory de Tesla en Texas con la editora de The Economist, Zanny Minton Beddoes, Elon Musk hizo una serie de declaraciones sobre el futuro cercano. La más citada fue la siguiente:
“I’ll make another prediction, money won’t matter in 2036.”
“Haré otra predicción: el dinero no importará en 2036”.
Musk explicó su razonamiento de esta manera: la gente quiere dinero para conseguir comida, vivienda, transporte y entretenimiento. Si la inteligencia artificial y los robots humanoides (como Optimus) logran producir una abundancia tan grande de bienes y servicios que casi cualquier necesidad material pueda satisfacerse a un costo extremadamente bajo, entonces el dinero perderá gran parte de su utilidad. En ese escenario de abundancia, la escasez desaparecería y la moneda dejaría de ser el centro de la organización económica.
Otras predicciones relevantes que Musk formuló en esa misma entrevista y en declaraciones cercanas incluyen:
• La inteligencia artificial podría superar la suma de toda la inteligencia humana en aproximadamente cinco años (alrededor de 2030-2031).
• El resultado más probable de este avance, si no hay catástrofes mayores como una guerra mundial, es una “era de asombrosa abundancia” en la que cualquiera podrá tener prácticamente cualquier cosa que pueda imaginar.
• El trabajo se volverá opcional para la mayoría de las personas.
• Habrá un “ingreso alto universal” (universal high income), no solo un ingreso básico, financiado por la enorme productividad de la inteligencia artificial y los robots. Según Musk, la producción de bienes y servicios crecerá mucho más rápido que la oferta monetaria, lo que generaría deflación en lugar de inflación.
• Podría haber cientos de millones o incluso mil millones de robots humanoides en los próximos años, y eventualmente más robots que personas.
• La economía podría duplicar su tamaño en un plazo de cinco o seis años debido al aumento explosivo de la productividad.
Musk presentó este escenario como el más probable en un “resultado benigno”, aunque reconoció riesgos graves si la inteligencia artificial se desarrolla de forma descontrolada o si ocurren conflictos de gran escala.
Elon Musk se convirtió recientemente en el primer «trillonario» del mundo, un hombre que es capaz de triplicar su fortuna ahora incluido Grok: el desarrollo de la Inteligencia Artficial en una escalada de ingresos después de Space X, Tesla, Starlink, Neuralink, The Boring Company, y la red social X.
Las predicciones de Jiang Xueqin «El Nostradamus Chino»
Jiang Xueqin, historiador y analista chino-canadiense, se hizo famoso a partir de una conferencia de mayo de 2024. En ella formuló tres grandes predicciones que se volvieron virales cuando los acontecimientos posteriores parecieron coincidir con parte de lo que había dicho:
1. Donald Trump ganaría las elecciones presidenciales de Estados Unidos en noviembre de 2024 y regresaría al poder.
2. Estados Unidos entraría en guerra contra Irán durante el segundo mandato de Trump.
3. Estados Unidos perdería esa guerra, lo que provocaría un cambio profundo en el orden mundial.
Según su explicación, Trump sería impulsado hacia el conflicto por una combinación de presiones políticas, el lobby de Israel, los intereses de Arabia Saudita y la necesidad de mantener la hegemonía estadounidense. Imaginó una operación multinacional que podría incluir a Estados Unidos, Israel, Arabia Saudita, Reino Unido y Emiratos Árabes Unidos, a la que llamó “Operation Iranian Freedom”. Justificarían la guerra por el programa nuclear iraní, el apoyo a grupos proxies como Hezbolá y los hutíes, las amenazas a aliados y la promoción de la democracia en la región.
Jiang sostuvo que una intervención militar en Irán sería una trampa. El terreno montañoso del país, la capacidad de resistencia de su población, las redes de proxies regionales y el hecho de que el ejército estadounidense no está diseñado para una guerra de desgaste prolongada en ese escenario harían que la victoria sea extremadamente difícil. Predijo que una derrota estadounidense reconfiguraría el equilibrio de poder global.
En análisis posteriores, especialmente durante 2025 y 2026, Jiang amplió sus pronósticos sobre las consecuencias de esa guerra:
- El imperio estadounidense cometería un acto de autodestrucción estratégica.
- Israel se volvería cada vez más teocrático.
- Algunos Estados del Golfo podrían enfrentar colapsos o inestabilidad grave.
- Irán se reconstruiría como potencia regional.
- La inestabilidad se extendería hacia Asia Oriental.
- Europa seguiría perdiendo relevancia al no adaptarse al nuevo orden.
- Rusia escalaría de manera significativa en otros frentes.
- China no lograría preservar las reglas del viejo orden mundial que le habían permitido prosperar.
También ha hablado de rivalidades entre grandes potencias, competencia económica, riesgos de colapso y tensiones internas que podrían derivar en conflictos civiles en ciertas naciones. En sus análisis de 2026 ha mencionado la importancia de las reuniones entre Trump y líderes chinos, el control de los puntos estratégicos de energía y el papel creciente de la inteligencia artificial en la vigilancia y el gobierno.
Jiang basa sus pronósticos en patrones históricos y teoría de juegos. Afirma que una vez que se entienden las reglas e incentivos que mueven a los actores, es posible anticipar su comportamiento.
Las predicciones de Ryuho Okawa «lider espiritual»
Ryuho Okawa, fundador del movimiento Happy Science, produjo a lo largo de décadas un volumen extraordinario de material: más de tres mil libros y miles de conferencias. Gran parte de su obra incluye mensajes espirituales, canalizaciones de espíritus de líderes históricos y predicciones sobre política, guerras y el destino de las naciones. A diferencia de Jiang, su enfoque es espiritual y religioso, aunque con frecuentes referencias a la actualidad geopolítica.
Entre las predicciones y declaraciones más conocidas relacionadas con Estados Unidos, Trump e Irán se encuentran las siguientes:
• Okawa afirmó haber pronosticado la victoria de Donald Trump desde enero de 2016. Publicó libros y mensajes espirituales en los que sostenía que Trump traería una gran transformación a Estados Unidos, pasando de la división entre “estados rojos y azules” a una nueva unidad. En obras posteriores celebró o analizó la victoria de Trump como parte de un plan espiritual mayor.
• Sobre Irán, publicó títulos como “The Turning Point for the U.K. and Iran” y “U.S.-Iran Conflict: The Spiritual Reason and Way to Peace”. En ellos abordó las tensiones entre Estados Unidos e Irán desde una perspectiva espiritual, ofreciendo lo que presentaba como las razones profundas del conflicto y posibles caminos hacia la paz. También existieron textos sobre la crisis entre Irán e Israel.
• En mensajes espirituales y libros, Okawa canalizó o atribuyó declaraciones a espíritus de figuras como Donald Trump, líderes históricos y políticos. En algunos de estos textos se hablaba de la necesidad de contener a Irán, de estrategias geopolíticas y de escenarios de confrontación.
• Realizó predicciones más amplias sobre el destino de las naciones. En obras de décadas anteriores llegó a afirmar visiones apocalípticas en las que Japón desempeñaba un papel central y en las que potencias como Estados Unidos y la entonces Unión Soviética enfrentaban destinos difíciles. En libros como “Nostradamus: Fearful Prophecies” planteó escenarios de gran conflicto mundial en los que solo ciertas fuerzas (asociadas a Japón) sobrevivirían.
• Publicó numerosos textos sobre la victoria de Trump, el futuro de Estados Unidos, Corea del Norte, China y el orden internacional. En “On Victory of Mr. Donald Trump” y obras similares sostuvo que había anticipado consistentemente el triunfo de Trump y que este representaba una oportunidad para la prosperidad y la justicia según su visión espiritual.
• En conferencias y libros de “entrevistas espirituales” con espíritus guardianes de políticos (incluyendo a Trump y Biden), ofreció pronósticos sobre elecciones, conflictos internacionales y el papel de las naciones en el futuro cercano.
• Okawa también realizó predicciones sobre desastres, el fin de ciertas eras, el papel de la religión en la política y la llegada de un nuevo orden espiritual. Afirmaba que muchas de sus visiones provenían de mensajes del mundo espiritual y de su condición como maestro mundial.
Debido a la cantidad enorme de material que produjo, es imposible enumerar absolutamente todas sus predicciones. Sin embargo, las relacionadas con Trump, las tensiones con Irán, las crisis en Oriente Medio y el destino de las grandes potencias forman una parte recurrente de su obra pública.
Las predicciones del astrólogo André Barbault
André Barbault: el astrólogo que predijo la pandemia y anunció el gran cambio de 2026
André Barbault (1921-2019) fue uno de los astrólogos más influyentes del siglo XX en el campo de la astrología mundana, aquella que estudia los ciclos planetarios y su relación con los grandes acontecimientos colectivos de la humanidad. Francés de origen, nacido el 1 de octubre de 1921 en Champignelles, dedicó más de seis décadas a analizar cómo las configuraciones de los planetas exteriores (Saturno, Urano, Neptuno y Plutón) se correlacionaban con crisis, revoluciones y renacimientos históricos. Falleció en octubre de 2019, a los 98 años, sin llegar a ver cumplida una de sus predicciones más celebradas.
A diferencia de muchos videntes populares, Barbault no se basaba en visiones místicas, sino en un método técnico y empírico. Desarrolló el llamado “índice cíclico”, una herramienta que medía la concentración o dispersión de los planetas lentos. Cuando estos se agrupaban, el índice bajaba y solía coincidir con periodos de crisis; cuando se separaban en aspectos armónicos, anunciaba expansiones y renacimientos.Entre sus aciertos más recordados destacan:
- La reorganización del poder en la Unión Soviética hacia finales de los años 80, vinculada a la conjunción Saturno-Neptuno (el Muro de Berlín cayó en 1989).
- Las condiciones para la crisis financiera de 2008.
- Y, sobre todo, su advertencia de 2011 sobre una gran crisis colectiva alrededor de 2020-2021, asociada a la fuerte concentración planetaria en Capricornio. Muchos asocian esta predicción con la pandemia de COVID-19, que estalló meses después de su muerte.
La predicción que ahora cobra fuerza: 2026 y el “relanzamiento de la civilización”
En su libro Planetary Cycles: Mundane Astrology (publicado en francés hacia 2014 y en inglés en 2016), Barbault señaló 2026 como un punto de inflexión positivo. Destacó especialmente la conjunción Saturno-Neptuno a 0° de Aries (febrero de 2026) como “la configuración más benéfica del siglo”. Según sus palabras, esta alianza planetaria trabajaría “por lo mejor en un espléndido relanzamiento de la civilización”, favoreciendo mayor solidaridad, el ascenso de las clases más desfavorecidas y una reorganización más humanista de los poderes y recursos.
El momento culminante de este ciclo se produce en julio de 2026, con una configuración extremadamente rara que los astrólogos posteriores han bautizado como “Barbault’s Basket” o Canasta de Barbault. Entre el 19 y el 21 de julio, Júpiter (en Leo), Urano (en Géminis), Neptuno (en Aries) y Plutón (en Acuario) se sitúan casi en el mismo grado (alrededor de 4°) formando una red de aspectos armónicos (trígonos y sextiles) que dibuja una figura geométrica similar a una cesta o cuna. Barbault interpretó este patrón como el inicio visible de una nueva etapa civilizatoria: un periodo en el que la humanidad podría superar divisiones antiguas, integrar lo racional y lo espiritual, e impulsar avances colectivos en solidaridad, tecnología y conciencia.
¿Por qué su figura ha resurgido con tanta fuerza en 2026?
Aunque Barbault murió en 2019, su trabajo ha vuelto a ocupar titulares y debates astrológicos precisamente este año. La llegada de la Canasta de julio, unida a los cambios geopolíticos y sociales que el mundo atraviesa, ha hecho que muchos vean en sus escritos una clave para interpretar el momento actual. No se trata de una profecía apocalíptica, sino de un análisis de ciclos largos que apunta a un “antes y después” hacia una etapa más constructiva, aunque no necesariamente fácil. Hoy, cuando se habla de transformaciones globales, nuevos órdenes y la posibilidad de un reinicio colectivo, el nombre de André Barbault vuelve a sonar con fuerza. Su legado nos recuerda que, más allá de las crisis, los ciclos planetarios también anuncian periodos de renovación y de “espléndido relanzamiento”.
Un hombre de otra época cuyos cálculos, hechos décadas atrás, siguen resonando con especial intensidad en el cielo de 2026. Por lo menos, cerramos con buenas noticias ¡urra!
Cuatro miradas distintas sobre el mismo horizonte: Elon Musk habla de un futuro de abundancia material impulsado por la inteligencia artificial y los robots, en el que el dinero perdería relevancia. Jiang Xueqin se centra en el declive de la hegemonía estadounidense y el reordenamiento del poder mundial a través de conflictos como la guerra con Irán. Ryuho Okawa interpreta los mismos acontecimientos desde una perspectiva espiritual y profética, con miles de mensajes y libros que abarcan décadas. André Barbault, desde la astrología mundana, analiza los grandes ciclos planetarios y señala 2026 como el inicio de un “espléndido relanzamiento de la civilización”, impulsado por configuraciones excepcionales como la Canasta de Barbault.
Cuatro voces muy diferentes, cuatro métodos distintos y un mismo punto en común: la convicción de que la próxima década traerá transformaciones profundas en la economía, la política y el orden global.
