El mejor prospecto de inmortalidad en el mundo existe desde 1962
“El hombre en busca de la inmortalidad: congelado a la espera de la nanotecnología”
Por: Cristina A. Vargas V.
El sueño guajiro de cualquier mortal es precisamente ese: “no morir” es por eso que millones de personas esencialmente los más poderosos insisten no sólo en la búsqueda de mantenerse por siempre jóvenes, sino también de prevalecer en el mundo desafiando las reglas y leyes de la vida, del universo, de Dios mismo.
Robert Chester Wilson Ettinger era un hombre de 43 años cuando ideó el concepto revolucionario de la inmortalidad a través de la congelación. Esa idea se materializó en su libro «The Prospect of Immortality» (El Prospecto de Inmortalidad), publicado de forma privada en 1962 y en edición comercial en 1964.
Ettinger «el padre de la criogenia», nacido en 1918 en Atlantic City, Nueva Jersey, no solo escribió el texto fundacional del movimiento, sino que en 1976 fundó el Cryonics Institute en Michigan, una de las organizaciones más importantes del mundo dedicadas a la criogenia, su sede y laboratorio principal están en Clinton Township, Michigan. Se especializa en la criopreservación de cuerpo completo de personas y mascotas después de la muerte legal, con la esperanza de que en el futuro la tecnología pueda revivirlas y curarlas.
Robert Ettinger murió el 23 de julio de 2011 a los 92 años y fue criopreservado inmediatamente en su propia institución, donde permanece hasta hoy junto a su madre y sus dos esposas. En el siguiente capítulo de esta historia entra James Hiram Bedford, un profesor de psicología retirado de 73 años. El 12 de enero de 1967, Bedford se convirtió en la primera persona de la historia en ser criopreservada intencionalmente.
Bedford fue diagnosticado con un cáncer terminal de riñón que se había extendido a los pulmones, decidió donar su cuerpo a la ciencia del futuro. A casi 60 años de su muerte, su cuerpo completo sigue intacto dentro de un tanque de nitrógeno líquido en las instalaciones de Alcor en Arizona. Sin broma alguna: Bedford aún sigue esperando, congelado a -196 °C, a que la tecnología del futuro lo reviva.
Hasta la fecha, aún no existe ninguna tecnología aplicable que permita revivir a una persona criopreservada. A lo largo de las décadas han ocurrido eventos extraños y trágicos. En los años 70 y 80, cuando la tecnología era rudimentaria, varios pacientes tempranos se descongelaron accidentalmente por fallos de mantenimiento, descomponiéndose hasta convertirse en “tapones de fluidos” en el fondo de los tanques. El caso más famoso fue el de Chatsworth (California, 1979), donde 9 cuerpos se perdieron por quiebra de la empresa. Hubo instalaciones que cerraron y pacientes que terminaron enterrados o cremados.
En 2021, en KrioRus (Rusia), ocurrió un dramático incidente: la ex-co-fundadora Valeria Udalova y su equipo irrumpieron con un soplete, vaciaron nitrógeno líquido y se robaron decenas de cuerpos y cerebros en un conflicto empresarial y personal con su ex-pareja. No fue vandalismo ideológico, sino una pelea interna que puso en riesgo real a los pacientes.
La teoría conspirativa de los famosos que se creyó estaban congelados
En el imaginario popular se creyó durante décadas que algunos personajes famosos estaban criogenizados: Walt Disney (falso, fue cremado), John F. Kennedy (totalmente falso) y otros como el beisbolista Ted Williams, quien sí fue criopreservado en 2002 (solo su cabeza) por decisión familiar, generando gran controversia mediática.
La teoría de JFK porque su cerebro fue removido durante la autopsia en 1963 y guardado en los Archivos Nacionales. En 1966 desapareció misteriosamente y nunca fue recuperado. Hasta hoy sigue desaparecido. El mito de que “JFK está congelado” es solo una leyenda urbana sin fundamento, igual que el caso de Walt Disney. La desaparición del cerebro del ex presidente de Estados Unidos se atribuye principalmente a una decisión de familiar, la teoría más aceptada por historiadores: Robert F. Kennedy lo retiró (o lo mandó destruir/cremar) para proteger la imagen y legado de su hermano, ocultando detalles sobre las enfermedades de JFK o los medicamentos que tomaba (tenía graves problemas de salud crónicos que se mantenían en secreto).
El proceso de criogenización paso a paso
- Muerte legal certificada — Solo se inicia después de que un médico declare la muerte (paro cardíaco irreversible).
- Enfriamiento rápido y estabilización — Se enfría el cuerpo con hielo o sistemas externos.
- Perfusión con crioprotectores — Se reemplaza la sangre por sustancias anticongelantes para proteger los tejidos.
- Vitrificación — Se enfría controladamente hasta lograr un estado vítreo (como vidrio), evitando cristales de hielo destructivos.
- Almacenamiento final — El cuerpo o cerebro se sumerge en nitrógeno líquido a -196 °C para preservación indefinida.
Existen requisitos estrictos y limitantes que pueden rechazar o arruinar el procedimiento: se necesita membresía previa, documentos legales firmados, financiamiento garantizado (generalmente mediante seguro de vida) y que el proceso comience lo más rápido posible idealmente en menos de una hora después de declarado muerto.
No se aceptan personas vivas (es ilegal y mortal). Complican enormemente las autopsias obligatorias, muertes lejanas, suicidios, falta de planificación, disputas familiares o daños graves en el cerebro. Menores requieren aprobación legal compleja.
Actualmente hay cinco organizaciones principales en el mundo: Alcor (EE.UU.), Cryonics Institute (EE.UU.), KrioRus (Rusia), Tomorrow.Bio (Europa) y Shandong Yinfeng (China). Aunque la demanda ha crecido hay miles de miembros en lista de espera, el número total de personas criopreservadas sigue siendo bajo: entre 500 y 650 en todo el mundo. No hay “escasez de espacio”; las instalaciones pueden expandirse añadiendo más tanques.
Los tanques han evolucionado drásticamente: los primeros eran rudimentarios contenedores horizontales de los años 60; los actuales (como los “Bigfoot” de Alcor) son cilindros de acero inoxidable brillantes de 3 metros de alto, con sensores avanzados, válvulas y capacidad para 4 cuerpos completos + varios cerebros o hasta 45 neuro-preservaciones. Son mucho más seguros, profesionales y eficientes en el consumo de nitrógeno.
«Por amor a las mascotas: la criogenización»
Un apartado especial merecen las mascotas
Miles de dueños han criopreservado a sus compañeros por puro amor emocional, soñando con reunirse con ellos en el futuro. Se preservan principalmente perros y gatos, pero también aves, conejos, hámsters, tortugas, peces e incluso un mono rhesus en algunos casos.
La mascota más antigua conocida es Mitzi, un perro criopreservado en noviembre de 1978 en el Cryonics Institute; desde entonces, cientos de mascotas permanecen estables en los mismos tanques que los humanos. Los precios dependen del tamaño del animal y son mucho más accesibles que para personas.
Si estás dispuesto a desembolsar entre 28.000 y 220.000 dólares (dependiendo de la organización y el tipo de preservación), puedes optar por la criogenización de tu mascota o incluso de ti mismo. La criogenización puede ser de dos tipos principales: de cuerpo completo (todo el cuerpo) o neuro (solo el cerebro o la cabeza). En el caso de las mascotas, los precios son mucho más accesibles y suelen oscilar entre 2.000 y 15.000 dólares aproximadamente, según el tamaño del animal y si se elige preservación completa o solo el cerebro.
La criogenia sigue siendo una apuesta especulativa entre ciencia real (la vitrificación funciona en órganos pequeños) y esperanza futurista. Nadie ha sido revivido, pero Bedford, Ettinger y cientos más continúan esperando en silencio dentro de sus tanques. Miles de personas en todo el mundo mantienen viva la idea de que la muerte no tiene por qué ser el final definitivo.
